Tensa espera

Los primeros rayos de sol despuntaron por detrás de las cumbres azules e incendiaron las cimas del otro lado. Después, por esa misma esquina, el cielo se fue tiñendo de naranja, y la luz comenzó a descender lentamente a lo largo de la montaña partiéndola en dos: una parte era luz y la otra sombra.

Aguardabais, tal vez imaginando que amanecíais en un planeta lejano en el que nada de lo que allí estaba ocurriendo, todo aquel horror, toda esa barbarie, podría suceder jamás.

***

Copio aquí una vieja entrada que algún tipo de parentesco tiene con la actual. Dice así:

Apoyado en un árbol parece descansar de la larga caminata que le habrá traído hasta aquí, tan lejos de «aquello».

Sin embargo, bastaría con acercarse un poco y modificar el ángulo de visión para descubrir el charco de vísceras y sangre que se extiende a sus pies. Creo que lo sospechas y que por eso bajas la mirada y aceleras el paso. No quieres ver, no al lado de tu casa. Tan lejos de «aquello» parecía.

2 pensamientos en “Tensa espera

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